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Paraguayo constructivo o destructivo?

En boca de muchos paraguayos, y especialmente asuncenos*, escucho siempre comentarios de la siguiente índole:

“acá en Paraguay luego todo es una mierda”

“acá en PY luego nunca se hace nada bien”

“acá en PY luego no vamos a llegar nunca a ningún lado”

y el que más me da risa o rabia, según mi estado de ánimo:

“cuándo lo que vamos a ser como EEUU / ……………… (inserte nombre de algún país Europeo)”

Soy fan de mi país y me duelen esta clase de comentarios. Llego una y otra vez a la conclusión de que los mismos paraguayos somos nuestros mayores detractores. Sé que este es un blog sobre viajes más bien, pero analizando los motivos por lo que empecé a escribir, es porque lo que en realidad busco es que el paraguayo (ESPECIALMENTE el asunceno) valore más su país a partir de lo que más me impresiona: nuestra naturaleza. Pero hay otras cosas, muchas cosas, que al igual que nuestra hermosa naturaleza, están ahí ENFRENTE NUESTRO y no podemos ver porque nosotros mismos nos encargamos de ponernos los antifaces de la negatividad y cegarnos a lo bello y positivo. Y me pregunto: “a dónde vamos a llegar así?”

Soy de Asunción y viví ahí los primeros 23 años de mi vida. Actualmente, hace 5 años que vivo en una zona rural. Y cuando digo rural, me refiero a BIEN RURAL. 500 habitantes. Dos calles (de tierra, of course). Casas de adobe y techos de paja. Cortes de luz que duran 3 días. Creo que puedo decir que hablo con propiedad.

A las personas que siempre nos comparan con países de “primer mundo” les doy siempre el golpe de realidad en base a lo que conozco: Alemania. Los últimos años de mi vida estuvieron muy ligados a este país (que muchos consideran el mejor país de Europa), a su gente y a su realidad. Y les aseguro que los alemanes, en toda esa perfección del sistema social/político en el que viven, también tienen de qué plaguearse.

Sabías, por ejemplo, que los alemanes (dependiendo de factores como su ingreso, estado civil, preparación académica, etc) pueden llegar a pagar hasta 70% de su sueldo cada mes en impuestos? Claro, de ahí sale la plata para todo su sistema hermoso. Pero vos, paraguay@, asuncen@, que te pasás plagueandote de tu realidad: estás dispuesto a entregar 70% de tu sueldo cada mes en impuestos para ver un cambio? Hacé tus sumas, te espero…

Y mientras, te tiro ésta otra: sabés cuanto cuesta el pasaje en transporte público en Alemania? Nos quejamos del 2.500 pero allá el pasaje en su equivalente a Gs. es de 15.000. Si, 15.000 Gs cada pasaje en transporte público. Estás listo para eso?

En Alemania no existen los buses para viajar conectando ciudades: tienen tren. Que fantástico y maravilloso. Mientras acá el pasaje a Ciudad del Este cuesta en promedio 50 a 60 mil Gs., el pasaje en tren en Alemania para una distancia similar cuesta 616.000 Gs.

No estamos TAAAAN mal entonces, verdad? Yo sé que much@s dicen “pero el precio compensa el servicio”. En serio? Pagarías 616.000 Gs para ir de Asunción a CdE en transporte público?

Todos estos comentarios me salieron a raíz de un video sumamente inspirador de Pablo Herken en el marco de la iniciativa GRAMO, que según entiendo persiguen el noble fin de valorar más nuestro país viendo el lado positivo de las cosas.

Acá les dejo el video, abajo algunos highlights y el tip de que (sinceramente-porá), hasta el minuto 4:51 puede ser aburrido para los que no tienen mucho aguante especialmente en charla sobre economía.

 

 

Pero a partir del minuto 4:52, mucho ojo: (presto algunas imágenes del video mismo).

reducción general de la pobreza 17,4%

reducción general de la pobreza 17,4%

4:56 = nótese que la reducción de pobreza en el campo es mayor (alguna vez escuchaste la frase “el futuro del país está en el campo” ?)

5:07 = la pobreza extrema también ha caído!

5:20 = 467.000 paraguayos subieron a clase media en 10 años

5:39 = se ha cuadriplicado prácticamente el ingreso por habitante

6:07 = “para que el país SIGA adelante”

6:34 = el Boom de las exportaciones. Casi 82% de todas las exportaciones del país provienen del sector agropecuario. (7:06) Estamos alimentando prácticamente a 50 – 75 millones de habitantes con lo que producimos (será que las ONG que se dedican tanto a desprestigiar la agricultura tienen eso en cuenta? De qué vamos a vivir si un día nos quitan esto?)

agricultura

Te guste o no, la agricultura es lo que le da de comer a nuestro país

9:17 = somos más consumidores que ciudadanos

10:07 = Paraguayo destructivo / paraguayo constructivo. Ves el vaso medio lleno o medio vacío? Podés apreciar las cosas positivas de nuestro Paraguay, o careces de esa capacidad?

11:13 = la lógica del paraguayo que construye realmente

PARA TENER EL PAIS QUE QUEREMOS, HAY QUE QUERER EL PAIS QUE TENEMOS.

Espero no estar infringiendo ningún derecho con esta publicación, ya que lo único que me muevo a hacerla es la necesidad de que más paraguayos puedan ver nuestra realidad de esta manera.

Finalmente, todo esto también es un viaje…

* = me tomo con los asuncenos porque por experiencia de TODA la vida son quienes más critican y menos saben. Pero por supuesto, sé que no todos l@s asuncen@s son así, así como que hay gente de otras localidades que sí lo son. Las disculpas del caso a quien corresponda. También soy de Asunción (tal vez por eso mayor indignación).

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Planificando un viaje al interior – Tips a tener en cuenta

Por mas aventurer@ que seas, hacer un viaje -cualquier viaje- requiere un mínimo de planificación. Y ni el más vago se salva de eso, porque hasta preguntar el precio del pasaje y calcular si te alcanza lo que tenés en el bolsillo para decidir si embarcarte o no ya es, mal que mal, planificación.

Me consta que el asunceno normalmente parece que tiene miedo de viajar al interior, cosa que encuentro casi comparable con los marineros europeos de hace siglos que tenían miedo de alejarse de la orilla porque pensaban que el mar se acaba y se caían por un precipicio.  Pero bajadas de caña aparte, al viajar al interior en Paraguay hay cosas que no se pueden dejar de tener en cuenta, en mayor o menor medida dependiendo de a dónde te vas. Y la suma de experiencias propias y ajenas, buenas y malas, me empuja a pasar esa sabiduría(?) a quien le pueda ser útil y esté pensando en viajar al interior tal vez por primera vez. Claro que hoy en día con la tecnología disponible es mucho más fácil acceder a la información, pero de todas maneras nunca está demás tener alguna precaución extra.

Información general del lugar a visitar

Sería más bien ubicarlo en el mapa y ver cómo se llega y con que te podrías enfrentarEsto es MUY importante y es el punto de partida, saber con que cuenta y con que NO cuenta un lugar a visitar, si es muy concurrido o no, la dificultad que implica llegar, etc. La página web de la SENATUR es un buen comienzo para dar este paso.

Si vas a visitar un área protegida, las privadas en su mayoría tienen páginas web de la organización que las administra, y suelen estar preparadas para recibir visitantes y ofrecer información sin problema a las consultas. Si vas a visitar una ciudad, algunas municipalidades tienen paginas web.

Aunque no creas, hay páginas web con opiniones y experiencias de viajeros que anduvieron por Paraguay en lugares que no te esperas. De todas maneras, si pensás ir a un lugar muy recóndito (cosa que no recomiendo si es tu primer viaje), buscando y rebuscando en internet se consigue información. Viajar ya no es tan difícil. Eso sí: es mejor revisar varias páginas que puedan contener información al respecto, buscar diversidad y no quedarse sólo con una opinión.

Este es un tópico muy amplio que se va complementando con los que vienen a continuación.

Distancia

Esto va muy de la mano con el tópico siguiente. La distancia determina muchas cosas como: cuanto vas a tardar en llegar, cuanto vas a gastar en combustible, si vas a hacer paradas por el camino. Paraguay es chico y normalmente se llega a cualquier parte en el mismo día (hay excepciones!) pero es indispensable saber que tan lejos te encontrás del lugar a donde querés llegar, y sobre todo algo muy importante también es saber si el recorrido completo es de asfalto o si se alternan distintos tipos de caminos (tierra, ripio, empedrado, asfalto).

Estado de la ruta

Una vez que ubiques en el mapa tu destino y sepas qué ruta te lleva hasta ahí, sería interesante saber de que material se compone la ruta. De hecho, esto posiblemente determine si viajas o no, y en qué clase de vehículo viajas.

Los caminos de tierra los hay lindos y feos; en ambos casos recomiendo un vehículo alto (camioneta, pero no necesariamente 4×4 aunque esto da más seguridad sobre todo si el clima es inestable). Los enripiados no suelen presentar mayores problemas para los vehículos bajos a menos que se venga un diluvio. Los empedrados y asfaltados normalmente  son transitables para vehículos bajos sin mayores inconvenientes.

Un Tip: para encontrar la ruta que vas a recorrer, no te guíes por Google Maps! sus caminos no están actualizados y no muestran la mejor ruta ni la ruta más rápida para llegar.

Pronóstico del tiempo

Indispensable. Viene ligado al tipo de ruta que vas a recorrer y el estado en el que se pueda encontrar. Los caminos de tierra pueden ser muy jodidos después de una lluvia. Además, no pega armar un viaje y que te llueva, pensando en que las actividades que vas a realizar son en su mayoría al aire libre. El pronóstico del tiempo es muy poco confiable, sea cual fuere la página web que revises, es más bien un “horóscopo” del tiempo. Una página de pronóstico confiable es la de la DINAC, a donde se puede también llamar para tener los datos mas confiables sobre el clima en cualquier punto del país!

Hospedaje

Anteriormente se podía recorrer Paraguay mucho más libremente y con menos miedos que hoy. Recuerdos de la infancia  tengo miles, de que nos agarraba la noche y quedábamos acampando en cualquier cuneta de cualquier ruta. Hoy en día ya no es así, y no te recomiendo hacer esto. Los lugares interesantes ya están mejor preparados para recibir gente y si no te ofrecen luego un hospedaje, por lo menos tienen un lugar donde podés acampar de forma segura dentro de su predio. Las ciudades y pueblos tienen todos por lo menos algún hospedaje. En todo caso, es mejor llevar siempre la bolsa de dormir a cuestas, ya que los hospedajes (especialmente los de pueblos pequeños) pueden dejarte sorpresas desagradables tras el contacto con sus sábanas (nada trágico! solo picaduras, carachas, garrapatas y cosas así).

Experiencias ajenas y contactos

Si tenés algún/a amig@ que ya estuvo en el lugar a donde pensás ir, escuchale. Preguntale. Sacate de dudas. Averiguá bien con el/ella todo lo que te podría ser útil. Que sí y que no. Por donde es mejor. Que evitar y que aprovechar. No hay nada mejor que las experiencias de alguien que ya estuvo ahí y sobrevivió para convencerte y prepararte. Pero ojo, tampoco te dejes desanimar por los personajes fatalistas que pintan todo mal. Buscá una opinión sincera. Si es posible, hacete acompañar por alguien que ya tenga experiencia en viajar o que ya haya estado al lugar que buscas visitar.

Buscá también tener contactos EN el lugar que querés visitar. Si existe la posibilidad de tener el número de celular de algún administrador, cuidador, encargado, capataz, portonero que está en el lugar a donde te dirigís, valorá esa información importantísima. Si sos amable, inclusive podés “salvar” dificultades que tengas por el camino llamándole a este personaje!

GPS / artículos de navegación

La tecnología pone cualquier lugar a nuestro alcance. Conseguir un GPS no es muy complicado ni caro, y la mayoría de las personas ya tiene uno. Es una de las cosas que tenés que preguntar a los miembros de tu grupo si alguien tiene y sabe usar. Con este aparatito te salvás de parar a preguntar por el camino, de doblar en el cruce equivocado, de pasar de largo el desvío… una maravilla.

Chicas solas

Acá a tener cuidado. Depende mucho de a dónde se van y entre cuantas. No digo que no se puede, digo nomás CUIDADO. Sentido común por sobre todas las cosas (no viajar de noche, no parar en lugares sospechosos, no aceptar caramelos de extraños….esa onda). Sería raro que no haya algún galante caballero que esté dispuesto a sacrificarse acompañando un grupo de chicas aventureras para resguardar sus virtuosidades. Pero puede pasar que no haya ningún caballero a la vista…. Llamemosle “plan Z” a chicas viajando solas (osea, ya agotaron todas sus instancias, los perros no se ponen luego las pilas y demasiaaaado se quieren ir a ese lugar que les estira). No me voy a cansar de repetir: CUIDADO.

Preguntar para llegar

Acá también cuidado. SI, se puede llegar preguntando pero esto tiene que ser una herramienta auxiliar para cuando la planificación previa, los mapas, los GPS, las señalizaciones y todo lo demás te abandona. Tener muy en cuenta el post sobre el tema de hacer preguntas y pedir direcciones. Nada de salir de la casa para irte preguntando nomás por la vida. Además de no ser seguro ni efectivo, no es algo que se va disfrutar.

Buen viaje!

Chakurrái

Para los que les gusta viajar y los deportes extremos, esta es una excelente oportunidad de matar ambos vicios!

Chakurrái es una propiedad privada a 10 km de la ciudad de Pedro Juan Caballero. Esto puede convertir a este paseo en atractivo también para los amantes de las ciudades y las compras, porque el Shopping China tiene muchísimo que ofrecer si te gusta esa onda. Pero este no es un blog de shoppings 🙂

Así que concentrémonos en lo que es viaje y aventura, volvamos a Chakurrái.

camino Asunción - Chakurái

camino Asunción – Chakurrái

Llegar no es un problema: el camino de Asunción a Pedro Juan Caballero es totalmente asfaltado en sus 430 km de extensión. El desvío a Chakurrái hay que hacerlo unos 3 km antes de llegar a Pedro Juan mismo (tiene cartel! atender a la mano derecha antes de entrar en la ciudad de Pedro Juan). Desde la ruta de asfalto hasta Chakurrái son 6 km de camino de tierra en buen estado (aunque ningún camino de tierra se salva de sus “bachecitos”). Se puede hacer con vehículo bajo este tramo? Si. Porque son sólo 5 km, porque si te vas despacio no hay falla geológica que no puedas desviar, y porque los dueños de Chakurrái (que viven ahí en el establecimiento) tienen un autito bajo en el que se van cada día a la ciudad de Pedro Juan para surtirse de provistas.

La reserva para la visita y quedarse a pernoctar se hace previamente vía contacto telefónico con algún miembro de la familia propietaria y, siguiendo sus instrucciones, pago previo de una seña. Tienen opciones de acampar o de hospedarse en habitaciones que me recuerdan a hosteles: habitaciones pequeñas pero bonitas atiborradas de camas de dos pisos (en la habitación que nos tocó había 7 camas literas, es decir, capacidad de pernocte para 14 personas). A cada habitación le corresponde un baño. El complejo es muy nuevo (se inauguró en noviembre del 2012) y eso hace que todavía falten algunas cosas como habitaciones (se podía ver que se estaban construyendo algunas todavía) o experiencia de administración (por ejemplo, habíamos pedido que nuestro grupo –numeroso – se divida en dos habitaciones por cuestiones de comodidad pero al parecer nadie tuvo en cuenta ese pedido ya que tenían preparada solo una habitación para nosotros. Pero no somos luego culí…obviamente).

No sé si tuvimos suerte o simplemente no promocionan mucho esto, pero nos ofrecieron un paquete en el que cada persona pagó 350.000 Gs que incluía todos los paseos que tienen, más una noche de pernocte en habitación, más todas las comidas (desayuno, almuerzo y cena).  Las opciones “desmembradas” son: hacer cada paseo/sendero independientemente (costo también independiente), llevar la comida y cocinar allá (tienen espacios destinados para eso, pero preferimos evitar la fatiga) y acampar (cuyo costo es casi igual que dormir en habitaciones. La diferencia es de 10.000 Gs –más– para pernoctar en una habitación, pero ya te ahorras el bulto de la carpa, la bolsa de dormir, el ensamblaje de todos los mencionados elementos…)  No me puedo quejar para nada del combo escogido para nuestra aventura, pero sí advierto que las porciones de comida ahí proveídas no son muy abundantes y siempre es bueno llevar algún paquete de algún bocadillo complementario.

Si no tenés auto, llegar de Asunción a Pedro Juan en bus es un viaje de lujo y glamour en cuanto a buses lindos. Solo que ese desvío de 5 km desde la ruta hasta el complejo, sería interesante averiguar con los dueños como salvarlo con tus bolsos a cuestas…

Bueno, ahora a lo que fuimos! 🙂

Previo al recorrido, los muy capacitados guías dan instrucciones generales y proveen de equipos de seguridad a los aventureros (que ellos mismos se encargan de ajustarte correcta y debidamente).

El recorrido comienza con “Canopy”, que es un paseo por las copas de los árboles a través de puentes colgantes interconectados que representan distintas dificultades según sus diseños y alturas a las que están colgados. El famoso “no mires hacia abajo” queda totalmente descartado: el atractivo está en justamente mirar hacia abajo y ver todo lo que está pasando a “vista de mono”. Incluso algunos puentes pasan por unos hermosos saltos de agua que te dan ganas de tirarte a refrescarte debajo del chorro (cosa que sería imposible ya que los arneses de seguridad impiden cualquier desliz).

Canopy sobre salto de agua

Canopy sobre salto de agua

Una vez superada la primera prueba de los puentes colgantes, sigue la tirolesa de unos 150 metros de largo. No he subido a tantas tirolesas en mi vida, pero esa era larga en serio. Y alta. Y cuando me tocó el turno de engancharme, ensillarme y prepararme para saltar para cruzar volando a no-se-cuantos metros del suelo (calculo que más de 25 porque pasaba lejos por encima de las copas de los árboles más altos), me asaltaron unas ganas de ir al baño tremendas! Pero por supuesto a pesar de mis insistencias al guía, no era el momento así que respiré profundo, apreté la panza, cara de póker y….el grito pelado más largo que haya pegado en la vida. ¿Volvería a tirarme? Sin pensar 2 veces!

Tirolesa

Tirolesa

Recuperados los ánimos post-tirolesa, el recorrido (que exige físicamente desde el primer paso hasta el último grito) termina en un rappel de 30 metros de altura al costado de un salto cristalino y refrescante que una vez más parece que te llama a tirarte de cabeza. Rappel sí que he hecho varias veces antes, y tengo que decir que éste era más bien un descenso porque la bajada natural de piedra no era como un muro donde podés ir apoyando las patas a medida que vas bajando. Acá te bajas con la fuerza de tus brazos y sin descansar en tus piernas cada tanto (los que ya hicieron rappel van a saber a qué me refiero).

Rappel

Rappel (ver cuerda a la derecha del salto de agua)

No cuento más que eso a grandes rasgos ya que creo que el resto queda a cargo de cada uno ir a conocer. Por ejemplo, la buena onda de los guías que se van haciendo chistes todo el camino, la experiencia que se nota que tienen y lo increíble de sus infraestructuras instaladas por el equipo de AventuraXtrema, que tiene ya sus años de experiencia en este tipo de actividades en el país.

El recorrido se termina en una mañana (aunque seguro esto también depende del tamaño del grupo que esté participando) y por la tarde pudimos rejuvenecer 10 años en las aguas heladas, en serio heladas, de los arroyitos y saltos que cruzan la propiedad.

Incluso el camino en ruta (de ida como de vuelta) es un deleite visual por el paisaje que tiene para ofrecer esa zona tan linda de nuestro país, salpicada de cerros de formas curiosas, árboles gigantescos llenos de flores de formas y colores tan atrayentes, ríos históricos (como el Jejuí en el depto. de San Pedro, o el Aquidabán en el depto. de Concepción) y poblaciones pintorescas (como la colonia menonita Río Verde, también en el depto. de San Pedro, cuyos habitantes siguen rigiéndose por estrictas reglas de vestimentas y costumbres).

Cerro Membý

Cerro Membý (Ruta 5)

Te estira ya, verdad?

Buen viaje!

Santaní (San Estanislao)

El verano paraguayo estira a viajar y remojarse en cualquier arroyito, río, laguna, lago, estero, palangana… y es en esos ánimos que descubrí Santaní (departamento de San Pedro).

Si bien siempre había pasado por Santaní al viajar, nunca me quedé a conocer realmente que tenía para ofrecer esa ciudad que parecía tan interesante y encima se identifica como “la ciudad del Tapiracuái”, que es el mítico* arroyo que corre bordeando esta ciudad (si, pude descubrir que es una ciudad con todas las letras, y muy linda por cierto). Ya sé que mayormente escribo sobre destinos rurales, pero este es un blog de viajes en Paraguay que no discrimina a nadie (excepto a los lugares más trillados, me niego a escribir sobre Ciudad del Este y las cataratas, por ejemplo) y Santaní se ganó su espacio por méritos.

Entonces aprovechamos un fin de semana que invitaba al chapuzón y comenzó el paseo…

Santaní no representa en absoluto un desafío para llegar. Está a solo 155 km de Asunción y no hay ni un centímetro de camino de tierra, porque se llega por la asfaltadísima ruta 3 que va al norte. Así que es solamente cuestión de tener las bolas ganas suficientes de subir al auto y conocer lo que nuestro hermoso país tiene para ofrecernos. Hay más que suficiente cantidad de ómnibus que pasan por Santaní, siendo una escala importante de las empresas que van al norte.

camino Asunción - Santaní

camino Asunción – Santaní

Santaní no está sobre la ruta misma, sino que hay que hacer un desvío aproximadamente en el km 151, cuando los carteles señalización rutera así lo indiquen y vean este monumento:

monumento a la entrada de Santaní (camino Asunción - Santaní)

monumento a la entrada de Santaní (camino Asunción – Santaní)

La ciudad es un interesante balance entre lo que es la infraestructura (y estructura) de ciudad, y el ambiente y la idiosincracia de estar en el campo. Y digo esto último en el mejor sentido, porque podés caminar tranquilamente por las calles sin miedo a que te asalten o te maten, incluso de noche.

Nos hospedamos en el “Hotel Kiko” (0343420223) y lo primero que hicimos fue el check-in para poder recorrer. De la ciudad no voy a hablar mucho porque si bien era placentero y distendido recorrerla, simplemente no sé escribir mucho sobre ciudades. Pero hay cosas que me llamaron la atención y cabe destacar.

Comienzo por la cantidad de hoteles y hospedajes que ofrece Santaní. Estando situada en una intersección entre las rutas 3 (que une el norte del país con Asunción) y 8 (que une la ruta 3 con Cnel. Oviedo) es una ciudad muy visitada, próspera y también creciente. El mismo Hotel Kiko era mucho más lindo de lo que esperaba encontrar (habiendo recorrido ya varios hoteles-campaña, esto fue una grata sorpresa) y el precio (60.000 Gs / persona, en una habitación compartida) me pareció realmente bajo en comparación a lo que tenía para ofrecer tanto en la habitación (tele con cable, aire acondicionado, sábanas y toallas de calidad) como en el comedor (desayuno incluido, regularmente bueno pero espectacular en comparación al cocido con galleta que esperaba recibir). Por las calles, vi hoteles de toda clase, desde lo que tenían pinta más chuchi a los que tenían pulgas en la cama incluidas sin costo extra. Anoté algunos números pensando en ustedes (de los que tenían más pinta de lindos, claro): Hotel de Colleville (0343421303), Hotel Tapiracuái (0434420371 / 0434420430).

Hotel Kiko

Hotel Kiko

El número de plazas y lugares de esparcimiento para el público también es algo a resaltar. Las plazas son lindas, con enormes árboles, monumentos, cantidad necesaria de bancos y afluencia constante de gente durante todo el día (y toda la noche).

Plaza sobre la avenida principal

Plaza sobre la avenida principal

La cantidad de edificaciones de estilo colonial y post-colonial despertó mi curiosidad, y al investigar un poco más supe que Santaní fue capital de la República en 1869, durante la Guerra Guasú. También me remonté a su fundación, hecha por Jesuitas en 1749, lo cual la revela como una ciudad muy antigua.

Construcciones de la época post-colonial

Construcciones de la época post-colonial

Comenzando a anochecer (y entrando el hambre y la “sed” ;)) nos tocaba ya elegir donde cenaríamos. Cuando nos concentramos en las ofertas gastronómicas, me sorprendió también gratamente encontrar sucursales de locales como la lomitería Allo Beirut, El Heladero, Amandau… sin embargo optamos por algo local y cenamos unas pizzas al tatakuá riquísimas en un acogedor local familiar llamado “La Casona” (0971173538) donde todo es al aire libre y la cuenta de dos pizzas y dos cervezas de 3/4 alcanzó la increíble suma de 80.000 Gs.!

En shorts y zapatillas, y siempre a pie, nos dirigimos al boliche “La Urbana” en el cual nos dijeron que podríamos encontrar actividad nocturna citadina. Al encontrarlo cerrado, volvimos a las plazas principales (una enfrente de la otra sobre la avenida principal) a encontrarnos con que toda, en serio toda, la juventud santaniana estaba ahí disfrutando de su sábado de noche. Grupitos de amigos aquí y allá, sentados en los bancos o en la vereda, con sus conservadoras compartiendo y pasando bien. Los autos hacían la pasada ida y vuelta sobre la calle principal aparentemente compitiendo por demostrar quién se instaló el equipo de sonido más potente. La única pena que me daba era que las concurridísimas plazas estaban totalmente desprovistas de basureros, y la mayoría de la gente no juntaba su basura, lo que dejaba un sucio espectáculo para el día siguiente, pero en fin…

Los santanianos son muy amenos y amables (enseguida se dieron cuenta de nuestra foránea presencia y se acercaron a preguntarnos cosas, conversar e invitarnos a compartir con ellos). No dejando de lado nuestra “misión Tapiracuái”, pudimos aprovechar para preguntar y pedir direcciones de como llegar a sus orillas.

El domingo de mañana fue el momento de poner en práctica la información adquirida: de todos los balnearios que nos mencionaron (el municipal, el “Tacuara” y “La Emiliana”), elegimos la Emiliana por saber ya que era el más distante y por lo tanto menos concurrido.

La Emiliana (0984588856) está a 7 km del centro de Santaní de los cuales 5 km se hacen sobre la ruta 8 (a Cnel. Oviedo) y 2 km entrando en camino de tierra en buen estado (sugerencia: camioneta. Descartar vehículos bajos). Es una quinta privada por donde pasa el Tapiracuái, que los dueños explotan como playa, siendo bastante selectivos en cuanto a quienes permiten entrar. Sólo había un par de familias acampando y pasando tranquilamente su fin de semana. Las aguas del Tapiracuái (que no tenía mas de 10 metros de ancho ni 1 metro de profundidad) son transparentes y tan heladas que seguro rejuvenecimos 10 años en la primera zambullida. Encontramos relax y disfrute en la naturaleza para todo el día…

Arroy Tapiracuái - La Emiliana

Arroyo Tapiracuái – La Emiliana

Entonces, tenés en el mismo lugar actividades de ciudad y de campo, de farra y de esparcimiento, con la tranquilidad al punto de poder llegar a pie a cualquier lado incluso de noche, y encima cerca de Asunción. Que estás esperando? 🙂

(*) el mítico arroyo Tapiracuái: cuenta la leyenda que quien se sumerja en las aguas del Tapiracuái, quedará hechizado y siempre tendrá ganas de volver a Santaní, o quedará enamorado/a de un/a santaniana/o.

Agradezco a Juli B. por su aporte con las fotos de las edificaciones antiguas y el arroyo Tapiracuái

Sapucái

Me encanta el olor a post fresco! Sobre todo cuando el primer post es sobre un lugar que acabo de conocer.

Confieso que no conocía Sapucái. Lo conocí ayer domingo en excursión tekore´i feat. viaje ñembo familiar y fué medianamente accidental.

No voy a escribir en este blog sobre las cosas que todo el mundo sabe sobre un lugar, sino justamente sobre las cosas que no todo el mundo sabe y que normalmente son justo las cosas por las cuales vale la pena visitar un lugar. Por eso acá no voy a decir cosas como “Sapucái está en el idioma guaraní y significa `grito´“….etc, etc, etc

Bueno, Sapucái es como mucha de nuestras ciudades del interior, una ciudad que se quedó en el tiempo. Que tuvo un momento de gloria (en este caso, por el ferrocarril) y después con la llegada del asfalto y otros medios de transporte más modernos, quedó tan obsoleta como su ferrocarril. Pero es justamente este montón de recuerdos lo que nos hace el país que somos y tiene que ser motivo de orgullo.

Es ideal para ser visitado por las personas no-tan-aventureras, porque como queda cerca de Asunción (unos 90 km) da para ir y volver en el mismo día. Acá hay algunas infos para los que quieren conocer pero no tiene vehículo.

camino a Sapucái

También, por la zona en que se encuentra, está como para incluirla dentro de un circuito de recorrida de ciudades.

Ahora que ya dije lo que sabía sobre Sapucái, lo que NO sabía es que tiene un museo ferroviario espectacular, mucho más lindo que el de Asunción y que es la razón por la cual vale la pena ir nomás luego hasta allá. Una de las maquinarias más curiosas es la “rotonda” para el tren, que a pesar de los años y de encontrarse a plena intemperie, funciona perfectamente y yo misma pude hacerlo girar y no cuento nada más para que les entre curiosidad y se vayan a ver de qué rayos estoy hablando.

Imagen

Pegada a la estación de ferrocarril cué (hoy museo ferroviario) están las ruinas de lo que antes era la Villa Inglesa, donde vivían los altos funcionarios (ingenieros y afines). Por cierto, no sólo las partes del tren y la ferrovía vinieron de Inglaterra, sino también varios especialistas en ensamblaje, funcionamiento y reparación del tren. Pero esta parte de la historia le dejo al museo…

También es digno de mencionar, para los más aventureros, que está en la base misma de un cerro donde la principal subida es el “Tapé Bolí” y además unos cuantos caminos anónimos pero no menos desafiantes al mejor estado físico (nada de hacerse de los locos, por favor entrenamiento previo antes de ir a subir ese cerro). La recompensa vale la pena, ya que los paisajes por el camino son tan hermosos que no tienen descripción en palabras.

Así que es cuestión de animarse. Espero que mis breves impresiones les inspiren, y para mas información tienen la página web de Sapucái.

Disculpen la falta de fotos, es que la cámara y yo no nos llevamos bien y además al ir no pensé en escribir un blog sino que se me ocurrió estando allá, entonces por esta vez será escaso y de mala calidad

Buen viaje!

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